
Octubre 12, 5:40 pm. Campeche, Campeche. Primera parada.
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En algún punto, decidí que quería hacer la fotografía de un eclipse. Para mi fortuna se avecinaban dos magníficas oportunidades en territorio mexicano. Estudié al respecto, me preparé adquiriendo los accesorios necesarios, analicé la ruta, propuse un plan y junté a un grupo de fotógrafos con el mismo interés. Para alinearme al primer evento, me vi en la necesidad de trasladarme a Celestún, pero debido a la distancia del punto de partida (Xalapa), el plan me llevó primero a la ciudad amurallada de Campeche. Simbólicamente, el comienzo del viaje inició con una alineación que se antoja más a un final: un atardecer. Curiosamente por la posición geográfica de esta ciudad, ahí se puede ver ocultarse al sol en el Golfo de México, esto resulta en un dato importante porque se requiere de un "mar calmo" u "horizonte limpio" para que se pueda observar el "efecto omega", que es esa apreciación en donde el sol se funde en el horizonte como si se estuviera adentrando en un espejo, generando una similitud con el símbolo Ω. ¿Puedes ver el símbolo oculto en la imagen?
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Datos técnicos: Canon R7, 400mm, 1/1600, F11, ISO 1000.

Octubre 13, 6:17 am. Campeche, Campeche
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Segundo día. Como cualquier niño en dulcería, un viaje significa para un fotógrafo la oportunidad de hallar nuevos motivos de inspiración en todos lados, y como "al que madruga, Dios le ayuda", la mañana siempre es buen momento para alinear la luz naranja matutina con la arquitectura histórica de la localidad, además de que a esa hora generalmente la ciudad se percibe como "más vacía", lo que permite tomas más limpias. En la fotografía se puede apreciar la catedral de Nuestra Señora de la Inmaculada Concepción, una iglesia declarada Patrimonio Cultural de la Humanidad cuyo rango de catedral le fue otorgado en 1895 por el papa León XIII. En contraposición a la imagen anterior, la construcción de esta imagen en tonos cálidos, con los rayos de luz asomándose por la arboleda, desean invitar al espectador a tener la sensación de estar ante un inicio, y de paso, compartir la idea de que a veces madrugar vale la pena. ¿o tu, opinas diferente?
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Datos técnicos: Canon R7, 50mm, 1/250, F22, ISO 6400.

Octubre 13, 6:36 am. Campeche, Campeche.
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En la búsqueda fotográfica a veces podemos encontrar alineaciones peculiares, como la del pasado y el presente en una sola toma. La "Puerta de Mar" permanece de pie como prueba histórica del tiempo en donde piratas asediaban las costas mexicanas. Se acabó de construir en 1710, por Don Jaime Franck. Fue la entrada y salida de la ciudad para quienes llegaban por barco, único medio de comunicación internacional de la península. Para protegerla, estaba ubicada entre los baluartes de la Soledad y San Carlos. En 1999, se incluyó a la Puerta de Mar, en la lista de Patrimonio Mundial. ¿Te imaginas cuántas historias pasaron por ahí? ¿Qué pasaría si alineáramos en nuestro proceso creativo pasado y futuro convergiendo en una sola imagen?
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Datos técnicos: Canon R7, 100mm, 1/320, F11, ISO 500.

Octubre 13, entre las 10 am y las 3 pm. Campeche, Campeche.
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Hay otras alineaciones mucho más evidentes que se encuentran ocultas a simple vista, se esconden entre patrones, repeticiones que bien pueden ser estructurales, de color o simplemente de forma. El centro histórico de Campeche tiene una bella alineación arquitectónica en sus puertas y ventanas. Dar un paseo a pie por el centro invita a sacar la cámara cada tres pasos. ¿Alguna vez has caminado por las calles buscando patrones?
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Datos técnicos: Canon R7, 16mm, resto de los valores variables.

Octubre 13, 5:35 pm. San Joaquín, Campeche. Segunda parada.
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Para poder colocarnos debajo del eclipse, nos trasladamos a Celestún. A pocos kilómetros de ahí, se encuentran los vestigios de una antigua edificación a orillas del mar: San Joaquín Camp. Éste lugar sería elegido para hacer la toma del eclipse al otro día, entre tanto, tuvimos la oportunidad de hacer una bella toma del atardecer, alineado con el arco de una puerta, desde la cual seguramente muchas personas tuvieron la oportunidad de ver ocultarse el sol en una imagen muy parecida a la de la toma. ¿Qué sensación percibes con la idea de ver el sol ocultarse desde la comodidad de estar en un espacio en donde te sientes seguro y tranquilo? Debería de existir una palabra que definiera este concepto.
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Datos técnicos: Canon R7, 16mm, 1/320, F13, ISO 800.

Octubre 14, 6:11 am. Celestún, Yucatán.
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Considero que hay alineaciones que se antojan sublimes, sobre todo aquellas que se dan en situaciones en donde se tiene muy poco control. Tal es el caso de la fotografía de naturaleza silvestre, en donde podemos hacer un plan y aún así estamos muy supeditados a la suerte. Sin embargo, pareciera ser que los viajes fotográficos ofrecen continuamente éste tipo de oportunidades. Es importante mencionar que en el camino a San Joaquín, se encuentra la reserva natural de Celestún. Desde que se hizo la planeación sabíamos que había una oportunidad de observar flamingos, aunque era remota porque no era la temporada. Las personas en el pueblo comentaron que había algunos entre los manglares y que había una ligera posibilidad de observarlos al amanecer porque salen a la laguna a desayunar. Así que el día del eclipse, decidimos levantarnos más temprano para cazar esa oportunidad. Les comparto esta foto, en donde la suerte y la preparación me regaló una alineación especial, encorazonada sutilmente entre dos flamingos. ¿Lo percibiste antes de leer este texto?
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Datos técnicos: Canon R7, 800mm, 1/320, F11, ISO 3200.

Octubre 14, 11:11 am. San Joaquín, Campeche.
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Finalmente el momento de la verdad llegó. Aún y cuando me había preparado para ese momento, presenciar un eclipse es algo que puede dejarte absorto. La alineación de la luna con el sol hace de las luces y las sombras un baile. El avance paulatino de la luna entre las nubes es tan hipnótico como mirar el fuego de una hoguera. En esta ocasión el eclipse fue de tipo anular, esto quiere decir que la luna se encontraba más alejada de la tierra, por lo que su circunferencia no llegó a cubrir totalmente el sol, generando la imagen que se le conoce como un "anillo de fuego".
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Datos técnicos: Canon R7, 100mm, 1/30, F8, ISO 12800, filtro solar.
Abril 06, 09:04 am. Espacio aéreo mexicano.
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Fue tal la impresión del eclipse anular que inevitablemente me obsesionó la idea de fotografiar el eclipse total de abril. Nuevamente hice un plan y convoqué a gente que pudiera estar interesada. Un 6 de abril salimos hacia Cuatro Ciénegas, Coahuila. El pronóstico del tiempo era desalentador, justamente esos días se había estacionado una zona nubosa que iba desde Mazatlán hasta Piedras negras, justo la ruta del eclipse. Al subir al avión y alcanzar los 10,000 pies de altura, todo era una enorme cama de nubes. Tuve la precaución de adquirir un asiento pegado a una ventanilla con la intensión de retratar lo que la vida me diera y lo que me regaló fue una linda sorpresa. En un pequeño hueco entre las nubes, al rededor de las 9:04 am, se asomó un pedacito de tierra. Para mi fortuna justo debajo se encontraba una geografía muy particular, dos muelles largos se adentraban en el mar dejando entrever la posibilidad de fotografiar un área reconocible. Más adelante descubriría que tuve la suerte de lograr una magnífica toma aérea del puerto de Altamira. A veces la suerte sólo es la unión de la oportunidad con la preparación.
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Datos técnicos: Canon R6MII, 104mm, 1/400, F11, ISO 200.
Abril 07, 04:59 am. Desierto cercano a Cuatro Ciénegas, Coahuila.
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Dentro de la astrofotografía, una de las tomas más cazadas es la del centro de la vía láctea, que dicho sea de paso, requiere de dos alineaciones: la de la luna en fase nueva (esto debido a que en ésta fase se evita que la luz que refleja la luna contamine la atmósfera) y la del hemisferio del planeta en la correcta inclinación. Así que resulta un hecho muy afortunado que el eclipse, y por lo tanto el viaje, se diera en un momento en que el hemisferio norte permite ver ésta parte del universo. A sabiendas de esto, el 7 de abril nos aventuramos al desierto con la intensión de intentar conseguir alguna toma. El panorama no era alentador, todo lo que se veía eran nubes, sin embargo decidimos intentar. Y bueno, las alineaciones se dieron y el intento valió la pena.
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Datos técnicos: Canon R6MII, 16mm, 30", F4, ISO 12800, Star Tracker.
Abril 07, 05:32 am. Desierto cercano a Cuatro Ciénegas, Coahuila.
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Mientras esperábamos el amanecer, empezó a clarear. Las nubes cedieron un poco y nos alcanzó "la hora cenicienta", ese fragmento de tiempo en el que el cielo se percibe en gradianes que van del oscuro de la noche al cálido amanecer. En ese momento me percaté de que la cámara de un colega salía en mi toma, y no pude resistirme a la tentación de, por al menos en una toma, alinearme al frente de la toma.
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Datos técnicos: Canon R6MII, 16mm, 70", F5, ISO 3200, Star Tracker.

Abril 07, 06:38 am. Desierto cercano a Cuatro Ciénegas, Coahuila.
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Hay alineaciones que están ahí y que no son fáciles de percibir. Ayudan a que las cosas sucedan pero desde un rol más oculto a la vista. Tal es el caso de las intenciones. Poder coincidir con personas que tienen las mismas motivaciones y la misma determinación para hacer el intento de llegar a una meta logra la sinergia. Al esperar este amanecer desde el desierto, observé a mis colegas esperando lo mismo que yo, compartiendo el momento, y no pude mas que sentir gratitud de habérmelos encontrado en el camino, pues ir al desierto hasta allá, solo, no es algo que hubiera sido tan factible o cómodo, como lo fue en su compañía. A ellos mi gratitud por compartir su tiempo y energía.
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Datos técnicos: Canon R6MII, 16mm, 1", F8, ISO 800.
Abril 07, 07:13 am. Cuatro Ciénegas, Coahuila.
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Hay alineaciones que aunque errores, resultan ser afortunadas. Tal es el caso de ésta foto. Resulta que, para la toma de estrellas, hago uso de un dispositivo que se llama "Star Tracker". Es un aparato que permite hacer tomas mucho más largas porque gira en sentido opuesto a la rotación de la tierra, compensando este movimiento y evitando el barrido de las estrellas. Cuando hice esta fotografía la cámara aún estaba montada sobre dicho dispositivo y sin querer lo activé, propiciando que se generara este efecto peculiar sobre los bordes de la montaña, barriéndola.
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Datos técnicos: Canon R6MII, 50mm, 3.2", F8, ISO 200, Star Tracker.

Abril 07, 08:26 pm. Cuatro Ciénegas, Coahuila.
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Días previos al eclipse, se dio a conocer en las noticias el hallazgo de un cometa. Se trataba de un cuerpo celeste al cual se le asignó el nombre de 12P Pons Brooks. Este cometa tenía la posibilidad de ser observado al atardecer, pero, dada su ubicación y la cercanía al sol, había que esperar a que atardeciera y sólo podía verse por pocos minutos antes de ocultarse en el horizonte. Para nuestra fortuna, el lugar en el que nos encontramos emitía poca contaminación lumínica y logré hacer la toma. Personalmente, considero que hacer foto de un cometa es un reto. encontrar el puntito correcto en la inmensidad de las estrellas que se ven a simple vista, es como buscar una aguja en un pajar, por lo que encontrarlo sólo puede ser producto de una alineación precisa. Quizás al ver la siguiente imagen quizás la dificultad de éste reto sea más clara.
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Datos técnicos: Canon R6MII, 800mm, 5", F16, ISO 12800, Star Tracker.
Abril 07, 11:56 pm. Cuatro Ciénegas, Coahuila.
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Aún y cuando la fotografía puede practicarse acompañado, en el fondo, es un proceso que conlleva descubrimientos personales. Alinear la cámara a la bastedad del universo puede resultar aterrador o increíblemente inspirador. Tantas estrellas, tanto espacio, tantas posibilidades y sin embargo, aquí estamos, como espectadores, observando desde un lugar en un balance que se antoja todo menos estadísticamente posible, nos invita a apreciar, a contemplar y valorar, lo afortunados que somos de poder ser y estar.
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Datos técnicos: Canon R6MII, 16mm, 60", F5, ISO 6400. Star Tracker.

Secuencias de los eclipses del 14 de octubre 2023 y el 08 de abril 2024.
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INENARRABLE
Hay cosas que por más que intenta uno explicarlas, al final se siente como si no se lograra compartir del todo la experiencia. Como cuando se pide se defina lo que es un orgasmo, al final se dicen un montón de adjetivos, procesos químicos y otras perspectivas, y ninguna termina de llenar la experiencia de quien lo experimenta. Algo así me hace sentir el intentar narrar la experiencia de haber sido testigo de estos dos fenómenos astronómicos. Si bien el eclipse anular fue muy impresionante, esa experiencia me llevó a cometer el error de suponer que la segunda experiencia sería parecida. Ahora creo que nada te puede preparar plenamente para vivir la experiencia de apreciar un eclipse total en vivo, en directo y a todo color.
Yo tenía un plan, tenía una lista de fotos por hacer: "una foto de la cromósfera, una foto de las perlas de Baily, un retrato, una toma abierta,... hay cuatro minutos y hay que aprovecharlos"..., todo estaba claro en mi cabeza hasta que vi una enorme sombra proyectada en las nubes del horizonte, avanzando rápidamente hacia donde estábamos nosotros, como si se tratase de una ola gigante. No hay mucho que hacer aparte de quedarte estupefacto. Cuando te das cuenta, en un instante, los pájaros cantan como lo hacen al anochecer, la sombra te alcanza y entonces sucede algo que con dificultad logro describir. Hacia donde voltees al horizonte es atardecer. Un tono cálido rodea la vista en 360°. Esa visión de entrada te rompe el esquema, como si una parte de tu cerebro intentara descifrar cómo es que hacia todos lados está amaneciendo o anocheciendo. Entonces levanté la vista, sólo para ver algo aún más difícil de entender. Arriba ya era de noche. Se veían las estrellas, y, en medio de ellas, había un sol. Un sol negro, rodeado de una estela de luz blanca, con un movimiento de fulgor, danzante como las llamas. Me llevó no sé cuántos segundos reaccionar, salir del trance. Afortunadamente la cámara se encontraba haciendo el trabajo por mi, recolectando algunos segundos de video que más adelante me servirían para recuperar algunas imágenes que siento no le hacen justicia a lo que percibieron mis ojos. Luego todo pasó muy rápido, la alineación se rompió y la luz regresó. El atardecer circular se desvaneció. Pero en ese instante llegó una segunda ola. Ahora era una ola de euforia entre todos los presentes. En el rancho en el que estábamos había algunas decenas de personas, todas, absolutamente todas, estallamos en júbilo. Nos abrazamos, gritamos, vitoreamos, pareciera que hubiera acabado una guerra. Todos sentíamos una alegría inmensa. Un señor de edad avanzada, al cual no conocía, se me acercó, me abrazó y me dijo que no se había sentido así de vivo ¡en cuarenta años! y por alguna razón sentí que lo entendía perfectamente. Recuerdo todo el viaje de regreso a Xalapa como si estuviera en un estado de trance. Cada vez que cerraba los ojos estaba ahí de vuelta, esa imagen de un sol envuelto en un fulgor blanco.
No sé quien esté leyendo esto, pero de todo corazón te invito a que al menos una vez en tu vida, hagas lo que sea necesario para poder experimentar un eclipse total de sol alineándote justo debajo de él.
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